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LA PRIMAVERA DE LOS ESCORPIONES (FOTOGRAMA) 

 

A 46 AÑOS DE LA PRIMAVERA DE LOS ESCORPIONES

 

10:50h

El de 1971 fue un año muy productivo para Isela Vega, tenía 32 años y filmó cinco películas, entre ellas “La Primavera de los Escorpiones”, un de las tres colaboraciones que hizo con Hugo Argüelles y Francisco del Villar, y sin duda la más mala, las otras dos fueron “El Llanto de la Tortuga” y la mejor de las tres: “Las Pirañas Aman en Cuaresma”.

 

Hugo Argüelles nos decía en el taller de dramaturgia del ITESM (en 1981) que en cualquier situación, por anodina que fuera, había un tema, un asunto que se podía llevar al teatro, o bien explorar en los asuntos complejos como “La metafísica que hay detrás de la injusta repartición de dones”, por ejemplo, algo a lo que todos estamos expuestos; ¿Por qué en una misma familia solo uno de los hijos concluye con éxito sus estudios universitarios?, ¿Por qué una hermana es bella y graciosa y la otra es fea y tonta?

 

En “La Primavera de los Escorpiones”, el dramaturgo toma a una mujer joven, Isabel (Isela Vega) que tiene la peculiaridad de sentirse atraída por hombres homosexuales, y bueno, no es algo tan descabellado, solo que en 1971 no había mucha información y el asunto parecía escabroso, y con eso era suficiente, en el argumento no se plantea el porqué de esta atracción.

 

Hoy sabemos que un hombre de modales delicados, suaves, culto y refinado puede ser muy atractivo para algunas mujeres, especialmente para las que temen o les resulta incómoda una masculinidad agresiva, un hombre heterosexual con esas características les resultaría ideal, y los hay, por supuesto que los hay, pero un hombre así y homosexual pues no, la cabra siempre tira al monte.

 

Enrique Álvarez Félix interpreta a Andrés, un joven que aún no ha cumplido los treinta años que vive en pareja desde hace cuatro años con Julio (Miltón Rodriguez), ambos parecen ser hijos “de buena familia”, cosmopolitas, han viajado por todo el mundo y ahora coinciden con Isabel y su hijo Daniel  de 13 años de edad en el esplendoroso Valle de Bravo de los años setentas, con sus fabulosas casas de campo y su lago, un paraíso del que hoy no queda nada gracias al crimen organizado.

 

Los tres son muy buenos actores, Miltón, Enrique e Isela, el niño actor que interpreta a Daniel felizmente no volvió a hacer cine y seguro no tenía buena dicción porque fue doblado por Antonieta de la Nieves, así que no convence como niño-chilindrina.

 

El argumento no es malo, ponga en una hoya a hervir celos de diferentes colores e intensidades y condimente el potaje con sexo de tres diferentes calibres, incluyendo una pequeña dosis de pedofilia y el resultado tiene que ser suculento, a menos que…

 

A menos que los diálogos sean demasiado pretenciosos, siempre habrá líneas memorables en una buena película, pero no metidas con calzador, los personajes de esta película hablan como si los estuvieran filmando… Lucy Gallardo (en un personaje secundario y prescindible) tiene una muy buena: “No hay cama más triste que la de dos nostálgicos”.

 

Ninguno de los tres tiene su mejor actuación en “La Primavera de los Escorpiones”, parecería que cada uno se dirigió a sí mismo como Dios le dio a entender, Isela repitiéndose en altiva y retadora, a ratos en un mal remedo de María Félix, y justo con Quique qué, pese a su guapura y excelente dicción, lo mejor que podía interpretar eran personajes dañados mentalmente, afeminados y alfeñiques atormentados, en cuanto a Milton Rodríguez, bueno, Milton tenía una poderosa presencia escénica y exudaba testosterona en cada ademán.

 

El argumento es muy bueno, pero el guion muy malo ¿Por qué? Porque en 1971 la homosexualidad seguía siendo una enfermedad, un trastorno de personalidad, era lo que había y con eso (y seguramente con sus vivencias personales) Hugo Argüelles construyó los personajes de Andrés y Julio, dos hombres jóvenes neuróticos detestándose a sí mismos por ser homosexuales, Andrés en particular anhelando ser “normal”, en una relación sado-masoquista y en codependencia, parecería que se necesitaban mutuamente para ser infelices.

 

Vi “La Primavera de los Escorpiones” en estreno en el Cine Alameda (Hoy La Cineteca), y me sorprendió mucho, leí en Excélsior que un grupo de señoras le pidió al mismísimo Luis Echeverría que la prohibiera, no lo hizo, pero no se volvió a exhibir y no se comercializó en video.

 

No pensé que la volvería a ver, y esta mañana, después de 46 años la he visto y es tal como la recuerdo, aunque faltan algunas escenas, una en particular cuando Isela le grita a Quique "¡Eso me saco por andar enderezando chuecos!".

 

Aunque esta película apuntala cuidadosamente el discurso de odio que hoy propaga el Consejo Coordinador Ciudadano, el PAN, el Frente Nacional por la Familia, y el Yunque, es una muy buena aproximación para entender la neurosis de los hombres homosexuales en los 70's al creerse “enfermos”, y es una buena razón para felicitarnos por qué hoy, en 2017, hay suficiente información para entender (nos).

 

“La Primavera de los Escorpiones” (1971). Dirección: Francisco del Villar, con un guion de Hugo Argüelles y Francisco del Villar.

 

Protagonizada por Isela Vega, Enrique Álvarez Félix y Milton Rodríguez.

 

LA PRIMAVERA DE LOS ESCORPIONES (FOTOGRAMA)

 

Véala completa en youtube:

 

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